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Especialista en cojines de lactancia, maternales y soporte del bebé
Características del Cojin y almohada de lactancia

NUESTRA ESPALDA DURANTE EL EMBARAZAO


25/10/2017

Embarazo, parto y puerperio. Etapas importantes, llenas de ilusión y de nuevas experiencias que te generarán dudas y expectativas. Un cúmulo de emociones por descubrir, sentir y vivir.

Ya sea la primera vez, como si repites, siempre será una aventura diferente, única e irrepetible: la llegada de un nuevo bebé! Tú y tu bebé frente a frente, piel con piel, momentos inolvidables en tu nueva experiencia en la maternidad.

La gestación, y el posparto, son etapas en las que tu columna vertebral junto con la zona abdominal y el suelo pélvico experimentan grandes cambios por lo que será de suma importancia prestar atención a una buena reeducación, volver todo a su sitio, en el posparto.

El Puerperio, después del Parto, la recuperación postural y muscular coincidirá con el inicio de la Lactancia. Ambos procesos requerirán de un tiempo de aprendizaje, y en ocasiones, del soporte profesional que tu Matrona te proporcionará para ayudarte y acompañarte. En este punto es donde pensamos que Cucut, Cojín específico de LACTANCIA tiene su razón de ser.

Con nuestro concepto de producto contribuimos a la ayuda eficaz de la lactancia, facilitando la instauración y mantenimiento de la misma, cuidándote a ti y a tu bebé; potenciando una correcta estática corporal de ambos a tal menester. Todo un conjunto de beneficios que se traducen en un eficaz complemento a tu recuperación postural mitigando posiciones incorrectas de la espalda (Columna, sobrecargas lumbares, del antebrazo y en cervicales), y al mismo tiempo, facilitando una toma más placentera, relajada y segura que evite tensiones y abandonos antes de tiempo.

Básicamente, la espalda cumple tres funciones:

• Sostener el cuerpo y permitir su movimiento

• Contribuir a mantener estable el centro de gravedad, en reposo y en movimiento.

• Proteger la médula espinal en una envuelta de hueso. Para poder sostener el peso del cuerpo, la espalda está compuesta por huesos muy resistentes y músculos potentes; sin embargo, también tiene que ser flexible, con el objetivo de permitir un gran número de movimientos.

Por eso está sustentada por la columna vertebral con 33 vértebras separadas, dispuestas una encima de otra y sostenidas por un sistema de músculos (los cuales actúan como contrapeso que compensa el resto de movimientos del cuerpo) y ligamentos (que ofrecen estabilidad a todo el conjunto de esta estructura).

Para proteger la médula espinal, las vértebras tienen una forma especial; un agujero en su centro por el que discurre la médula. Si se observan de frente, las vértebras están perfectamente alineadas y forman una vertical. Sin embargo, de perfil, forman curvas: la superior en la zona cervical, y la inferior en la lumbar, son cóncavas hacia atrás y se llaman lordosis cervical y lumbar respectivamente; y la curva media es cóncava hacia delante y se llama cifosis dorsal.

Esta disposición permite que la columna sea muy resistente a la carga aplicada en dirección vertical, puesto que sus curvaturas le dan flexibilidad. Por eso, en algunos países era tradicional transportar la carga sobre la cabeza, manteniendo, de esta forma, el centro de gravedad en el eje de la columna, con lo que la musculatura de la espalda apenas tiene que trabajar.

Tal como hemos visto la columna vertebral presenta una serie de curvaturas que le permite mantener una estática corporal correcta, sin embargo, hay etapas en la vida de la mujer, como el embarazo, que pueden hacer que estas curvaturas se desequilibren dando lugar a algias (dolores) en diferentes puntos corporales. Si no se corrigen o atenúan a tiempo podrán quedar como molestias crónicas.

La disposición de las vértebras de la columna permite que esta sea resistente a la carga aplicada en dirección vertical puesto que sus curvaturas le dan flexibilidad y al mismo tiempo se tiene un centro de gravedad en equilibrio.

En el embarazo mientras más crece tu bebé más crece tú vientre debido al peso del feto (presión intra-abdominal) y mayor son los efectos de la gravedad (desplazamiento del eje vertical) y en algunos casos por debilidad de los músculos abdominales y las malas posturas que en la gestación puedes adoptar, sobre tu cuerpo y sobre tu balance (equilibrio). Igualmente se producen cambios en tu estructura muscular de sostén.

Consecuencia de todo ello la curva lumbar aumenta acentuándose la lordosis pudiendo ser esta la causa de molestias tanto a nivel lumbar como dorsal o cervical ya que la acentuación de una curvatura puede desequilibrar el resto de la columna. El dolor de espalda es común durante el embarazo. El cuidar tu espalda es una tarea diaria durante el embarazo que tendrás que mantener después del nacimiento de tu bebé.

Cuidados en el embarazo Mientras tu cuerpo va cambiando con el embarazo, quizás ya hayas notado que las posiciones ordinarias como el sentarte o el pararte ya no son tan cómodas y quizás hasta te sientas extraña. La clave para el cuidado de la espalda durante el embarazo es cuidar tu buena postura. Al pararte correctamente, distribuyes bien el peso adicional del embarazo, sin tener que lastimar ni la espalda ni los músculos abdominales.

Trata de mantener la espalda derecha y la cabeza erguida (hacia el frente). Imagínate que hay un collarín imaginario halándote por la cabeza hacia arriba y estirando la espalda. Si fuese necesario que estés parada por mucho espacio de tiempo, es preferible mantener un pie levantado sobre una banqueta. Esto ayuda a aliviar la tensión sobre la espalda.

Si estas barriendo o pasando la aspiradora, trata de pararte con un pie hacia delante y las rodillas dobladas. De esta manera puedes balancear el peso con más comodidad. Si por el contrario, pasas la mayor parte del día sentada, es bien importante que la silla o el sillón sea uno apropiado. El asiento debe estar a una altura apropiada, de forma que tus pies descansen planos sobre el piso. El asiento debe ser lo suficientemente largo, que pueda por si solo apoyar tus muslos, y lo suficientemente mullido, que pueda ofrecer apoyo a tu espalda baja, mientras tu espalda descansa sobre el espaldar de la silla o sillón. El espaldar debe ser lo suficientemente a lto para apoyar tus hombros y aún más preferible, si éste puede apoyar tu cabeza. Los brazos de la silla o el sillón deben estar a la altura apropiada para que puedas descansar tus brazos con comodidad cuando estés sentada con la espalda derecha. 

Deseamos que estos consejos te sean útiles y cuides tus posturas durante el embarazo. 

Nos vemos en el próximo capítulo en el que hablaremos de los cuidados de tu columna en el puerperio.

Un abrazo!




Si tienes cualquier duda o pregunta contacta con nosotros





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